domingo, 12 de julio de 2009

Panamá!

Cruzando case a fronteira dos 8 meses (case un embarazo!) tocoume (tocounos) cruzar a fronteira outra vez pra renovar o visado. E esta vez decidimos ir a Panamá, pra coñecer o outro país veciño, xa que non creo que teña moitas máis oportunidades de facelo.
E este país sorprendeunos moi gratamente, tanto ó Braulio coma min.


Gustounos a comida (sen culantro!), a xente (que en xeral teñen moita máis cara de indi@s, de indixenas), a paisaxe...
E sobre todo os prezos, moito máis barata que Costa Rica...

Pero también hubo un montón de cosas que nos sorprendieron, porque sigue siendo un país centroamericano y hay cosas que nunca entenderé...


Bueno, Panamá es un país relativamente grande, es decir, no se puede conocer en una semana y entre viajes y desplazamientos se peirde mucho tiempo, porque aunque existen mejores carreteras que en Costa Rica, los viajes son horribles, larguísimos y pesados, ya que los buses tienen las mismas características en los tres países que visité: Costa Rica, Nicaragua y Panamá.
Así que, al final nos decidimos por entrar por Paso Canoas (la fronteras más occidental) y volver por Sixaola (Caribe). Descartamos la posibilidad de ir a Ciudad de Panamá, aunque nos apetecía bastante conocer Colón y el canal, pero llegar a Ciudad de Panamá nos suponía 20 horas de bus, y no nos apeteció mucho. Así que nos decidimos por visitar Bocas del Toro, que son un conjunto de islas en el Caribe muy bonitas, donde se pueden hacer un montón de cosas.


Pero bueno, como siempre, intentaré empezar por el principio, que si no se me embarullan las ideas.
Salimos de Cuestillas y lo de siempre: Cuestillas-Ciudad Quesada-San José. En la capital ya nos dejamos de taxis, porque ya empezamos a conocerla y más o menos nos ubicamos, así que, plano en mano nos fuimos a la estación de buses muy confiadas. Demasiado. Al llegar, (porque sí que llegamos al lugar que buscábamos), nos dijeron que allí ya no era la parada de los transportes panameños y que la habían trasladado a donde cristo perdió la zapatilla. Así que al final tuvimos que agarrar un taxi.

Cogimos un bus que nos dejó en la frontera y cuando llegamos ya era de noche y para más alegría estaba lloviendo. Porque el viaje desde San José a Paso Canoas (la frontera) nos llevó como unas 7
horas. Cuando llegamos casi no había gente, ni barullo... porque eran cerca de las 10 de la noche pero preferimos hacer el papeleo del pasaporte para quedarnos más tanquil@s. Nos fuimos al puesto fronterizo de Panamá y nos dijeron que para entrar al país teníamos que mostrar un billete de salida (ya fuera de bus, de avión o lo que sea) nosécuanto dinero y solvencia de noséqué. Vamos, que era una liada tremenda. Así que ahí fue cuando saqué a relucir mis dotes parlanchinas y cameladoras: que si éramos voluntari@s en Costa Rica, que teníamos muchas ganas de conocer su país porque ya nos íbamos, que qué dura es la vida y qué caro todo, que éramos galleg@s y eso está mu lejos...
Total, que al final (y claro, hablando de fútbol también, que con eso te los conquistas a todos) nos dijo el chico que iba a intentar solucionarnos lo de la entrada al país, porque quería ayudarnos y para que viésemos que en Panamá hay muy buena gente.
Así que nos fuimos otra vez al lado de Costa Rica, a que los maderos nos sellasen la salida y volvimos a junto nuestro amigo. Bueno, pues al volver dijo:
- venga, traedme esos pasaportes. Que conste que esto no lo podría hacer, pero bueno, me caéis bien... blablabla...

Y cuando ya nos lo había hecho y nosotr@s le estábamos dando millones de gracias, el hombre, con una enorme sonrisa en la boca y muy digno él, nos dijo que como lo había hecho que le podíamos dar (a él y a su amigo) lo que quisiéramos, la voluntad.
Vamos, que nos estaba sobornando.
Pero bueno, a cambio de 10 $ conseguimos entrar en Panamá.


La primera noche la pasamos allí, en un hostal pequeñito pero muy cómodo, con baño privado y tele, que para mi es un lujo, porque no tenemos televisión en la casa y cada vez que la veo me meo de risa.
Hay programas del tipo: La reina del reggaeton, que es como un operación triunfo muy, muy ,muy cutre (pero muy cutre) que consiste en que cada semana o cada día, no sé, van unas muchachas a bailar 3 o 4 canciones diferentes de regaeeton (a cada cual más hortera, más patética y más hiriente para las mujeres) y un jurado más patético todavía las pone a parir.

Los informativos también son la ostia. Empezando por que no hacen más que sacar robos, accidentes, asesinatos y detenciones al más puro estilo de Policías Polis. Los informativos son como una mezcla entre gente (el mítico programa de sucesos) e impacto total.
Y todo esto sin hablar de l@s presentador@s. Las mujeres, de tan maquilladas que van y los escotes que les ponen parecen drag queens y los hombres más o menos... El que está ahora tiene crestita como beckham y cada día lleva camisas más brillantes y menos discretas. La primera vez que miré un informativo fui incapaz de atender a nada de lo que estaban diciendo porque con las pintas que llevaban me tenían totalmente despistada...
Y como os podréis imaginar, el prime time está totalmente acaparado por culebrones y todas las familias entán engachadas a ellos.

Vamos, que la tele no debe de tener desperdicio. Pero voy a volver a Panamá.

El segundo día nos fuimos a David, que es la tercera ciudad más grande del país después de Panamá y Colón. En realidad en una ciudad horrenda, no hay nada más que tiendas, tiendas y tiendas, pero merece la pena verla. Es increíble el dinero que se gastan en publicidad: carteles de más de 5 metros, gente repartiendo flyers, coches con megafonía a todo trapo... Y en muchísimas tiendas (y esto también lo hacen mucho en Costa Rica) ponen en la entrada unos bafles enormes, tamaño pachá, con música a todo volumen, como una manera de llamar la atención, aunque en mí provocan el efecto contrario. Y muchas veces, tienen un dj en una mesa fuera del establecimiento que va comentando las jugadas con el sonido a tope:
- qué guapas chicas están pasando por aquí. Anímense, entren y disfruten de nuestras ofertas.
- ahí va la mamá con sus hijas, que ya aprovechó los grandes descuentos de nuestra tienda...


Horrible!!! Eso me recuerda al hombre que se pone en la feria a vender bragas, fajas y calconcillos con el micro agarrao al cuello: que talla usa señora, a 84??? leve estes suxeitadores tamén, que boa falta lle farán.

Bueno, viendo el percal, nos dimos un paseo por la ciudad, comimos rico y barato (5 $ l@s dos) y decidimos irnos al cine, porque no había mucho que hacer por allí. Tuvimos suerte y entre Transformers, Terminator y no sé qué más mierdas, echaban una peli de animación que se llama Up, que bueno, no es de mis preferidas, pero nos pasamos la tarde entretenida, y calmé el mono de cine que tenía, que desde que me vine nunca pude ir al cine, porque aquí no echan más que mierdas yankis, es increíble.

Rúas de David

Las mujeres visten estos trajes que están hechos en las comunidades indígenas

Ah! y se me olvidaba contaros la aventura del hostal...
Bueno, cuando llegamos a David echamos una visual por la ciudad, a ver que encontrábamos y al final le preguntamos a una chica por un hostal barato y céntrico. Y nos dijo que sí, que había uno que se llamaba hotel galicia que estaba muy bien, que nos montáramos en un taxi y que nos llevara. Pues la muy lianta paró a un taxi y pa cuando nos dimos cuenta ya estábamos de camino al galicia... ni palabra nos dejó pronunciar, parecía que se llevaba comisión!!!


Bueno, pues llegamos allí y le dijimos que nos diera la habitación más barata (9$ por l@s dos, con baño privado) y nos pareció muy bien, pero claro, cuando entramos en la habitación... madre mía, que sucia!!! las paredes llenas de chorretones y la taza del baño sucísima de manchas de humedad.
Pero bueno, para una noche... (eso sí, yo me puse el pareo en la almohada y la toalla de sábana, que no me apetecía tocar mucho aquellas telajas...)
Evidentemente el hotel era de un hombre de Ourense y estuvimos charlando un poco con el.

Patacones (plátano frito) con carne

Por cierto, se me olvidaba decir, que, aunque la moneda del país es la balboa, casi nadie la usa, porque lo que se mueven son dólares. Y a veces, pagabas con dólares, pero el cambio te lo daban mezclado, de balboas y dólares, como que tienen el mismo valor. Es un poco locura y no creo que sea muy bueno para el país, pero es una de esas cosas que nunca entenderemos... (y ni siquiera conseguimos ver un billete de balboas, no sabemos ni si existen).

Al día siguiente nos cogimos un bus hacia Almirante, y desde allí una lancha a Bocas del Toro, que es un archipiélgo de 9 islas. El viaje es muy bonito (y barato, los buses no valen casi nada) sobre todo el viaje en lancha. Se ven las casitas sobre el mar, alguna tan destartalada que no te puedes ni imaginar por qué razón sigue en pie.

En Almirante


Y Bocas es un lugar totalmente turístico, muy parecido al Caribe costarricense, pero con el encanto de estar en una isla. La zona más turística se encuentra a las orrilas del mar, pero en cuanto te adentras un poco hacia el interior de la isla conoces un Bocas más auténtico. El estilo de las viviendas es muy caribeño, con balcones de madera muy coloridos, y la población es mayormente negra. Son descendientes de indios mezclados con criollos y la mayor parte de la gente allí habla el "guariguari”, que es una mezcla de afro-antillano, ngobe bugle, español y francés. Y nosotr@s no fuimos capaces de entender nada cuando hablaban en ese idioma.


Cuando llegamos a Bocas nos asaltaron un montón de hombres intentando vendernos tours, llevarnos a hoteles baratos... pero nosotr@s ya sabíamos de unos hostales que nos había recomendado Eduardo, así que nos hicimos l@s dur@s... pero por poco tiempo, porque estos saben lepe y al final un chaval nos convenció para hacer un tour al día siguiente: por 15$ cada una nos llevaban en lancha a bahía delfín a ver delfines, a hacer snorkel a Cayo Coral (que diréis: que carallo é iso?? pues consiste en que te ponen unas gafas de bucear y el tubito para respirar y hala!! a ver peces y corales!) y también nos llevaron al parque nacional de la rana roja, donde también hay playa. Nos pareció muy completo y más o menos barato y nos apuntamos.

E mirade a quen nos atopamos en Bocas... Unión Fenosa!!
Non lles chega con destrozar media Galiza,
eiquí tamén teñen o puto monopolio...


Nos hospedamos en un hostal barato que estaba muy bien, porque además de ser limpio (después del hotel galicia hasta la calle nos parecía limpia) teníamos habitación con baño privado y tele con cable, que al final nos vino bien para mirar alguna peli el último día, que estuve un poco pachuchiña y además no paró de llover hasta la tarde.


Así que al día siguiente nos fuimos de excursión. No hacia sol, pero tampoco llovía y hace bastante calor, así que el tiempo estuvo muy bien. Bahía delfín nos gustó relativamente, porque se pueden ver los delfines bastante cerca, pero si lo piensas es algo cruel, porque suponemos que por allí pasarán un montón de lanchas al día, que se pasan un rato largo persiguiendo a los delfines para que l@s señorit@s turistas (o sea, nosotr@s) podamos ver bien de cerca a los animales.


Después nos llevaron a Cayo Coral, a hacer snorkel!! No sabíamos muy bien lo que sería y el lugar no es muy bonito, porque es como un muelle con un bar, pero cuando te pones las gafas, te metes en el caribe (que siempre está a una temperatura super buena) y ves lo que tienes a tu pies alucinas...


Peces de colores (alguno de los que salen en la peli de Buscando a Nemo! el de la voz de Bruce Willis!), corales, bichos que parecen babosas...
Increíble! es precioso!!

Y después nos fuimos al paque de la rana roja, que se oye un montón, por todas partes, pero que es muy, muy difícil de ver, porque es muy chiquitina. Menos mal que andan un@s nen@s por el sendero con ranitas enseñéndotelas (a cambio de un dolar, claro). El parque no nos gustó mucho, porque se veía un poco sucio y descuidado, pero aún así es interesante.



Y poco más, dimos un paseo por la playa, nos tiramos a dormir la siesta y volvimos a Bocas.
El viaje estuvo bien, aunque nos tocó un guía muy soso, que casi no nos contaba nada, pero bueno, fue muy interesante, sobre todo por el snorkel.


Y esa noche nos fuimos de farra un poco, a probar le ron de Panamá (que no está tan rico como el de Nicaragua) y encontramos un bar horrible, lleno de yankis que estaban haciendo una fiesta de Michael Jackson!! Y no os lo perdais! había gente disfrazada de él!!!
que risas!!! había alguno que teníais que verlo... con la cara embadurnada de betún... ja, ja, ja...
También descubrimos algunos bares bonitos, con música reggae. Vamos que lo pasamos muy bien.


Y al día siguiente teníamos planeado ir a visitar una isla en la que hay una comunidad indígena, pero amaneció un día malísimo, lloviendo mucho y no nos atrevimos a ir (además a mi me dolían mucho los dientes y la cabeza, porque por las noches apreto la boca). Y hasta la tarde no salimos de la habitación, nos pasamos la mañana durmiendo y mirando pelis, pero es que no se veía un alma por la calle de lo que llovía. Fue muy mala suerte, pero bueno, no todo nos iba a salir bien.

Y ya el domingo tocó retirada. Cogimos la lancha hacia Almirante y de allí un bus a Changuinola, ya que desde Changuinola salía un bus directo a San José. Por el Caribe el trayecto es más corto así que a eso de las 8 de la tarde ya estábamos en casa, zapateadas en la cama.

Calle de Changuinola

Paso fronterizo en Sixaola

Y hasta aquí nuestra aventura en Panamá. La próxima será en Nicaragua...
A celebrar el 30 aniversario de la Revolución Sandinista!
que ganas!!!

bueno, pues ya os contaremos.
Un bico enorme...

jueves, 9 de julio de 2009

xa queda menos...

ou iso quero pensar, xa que cada vez cústame máis aguantar a morriña.
xa teño mono da vila, da praza, das pozas de melón, das comidas e sobremesas na casa dos aitas, das reunións do coto, dos caciquecola do aljama, dos bocadillos de queixo, de xamón, de chourizo...
mmmmmmm...
as charlas coa arantxiña, os ensaios do tristetto... tantas coisas...
e tanta xente...

pero bom xa queda menos.

Y pienso que ahora me queda lo mejor, ya que tenemos pensado viajar mucho, mucho en estos 3 meses y pico que me quedan.
Que rico suena decir sólo tres meses.

Sé que últimamente tengo un poco abandonado el blog, pero siempre hay alguna que otra aventura que contar y ahora se me van a acumulando.
Así que empezaré por el principio.

Hace un mes, más o menos, fuimos a Papaturro, una comunidad fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua, que pertenece a esta última. Allí hicimos un taller tod@s l@s voluntari@s de Jazon y hablamos abiertamente sobre nuestra situación, cómo nos sentimos, qué está bien y qué está mal del voluntariado. Como os podréis imaginar, yo fui bastante crítica, porque ya llevo aquí el tiempo
necesario como para conocer la parte negra de este tipo de programas. No por la situación personal de cada una de nosotras, más bien por el funcionamiento del programa, lo que supone, la ayuda que damos... Os habréis fijado que a penas hablo de mi trabajo aquí, parece que me paso la vida paseando, viajando... es que mi trabajo no dá para contar mucho...
Pero en realidad no es tanto el tiempo que dedico a moverme por ahí (de hecho es menos del que yo quisiera, pero la plata no me alcanza). Mi días en Costa Rica se reducen a pasarme de lunes a viernes en la casa diseñando flyers, carteles, logos, tarjetas... Sé que es mucha la ayuda que les presto, pero en realidad, esto nada tiene que ver con la idea que traía cuando me vine llena de ilusiones y de ganas de trabajar.
Pero bueno, nunca se sabe lo que te va a tocar, y creo que en esta aventura aprendí muchas cosas, no tantas como me había imaginado, pero siempre aportas algo y el país deja huella en ti.

En esa reunión les hablé directamente de todas estas cosas, de mi tristeza después de la marcha de Dedé, de mi preocupación por no tener ningún@ amig@ en Costa Rica, que a penas sé nada de la cultura, de la gente, de las tradiciones...

Y aunque su actitud fue muy positiva y ofrecieron diferentes soluciones, creo que no entendieron para nada mi situación.
Supongo que aquí las relaciones sociales son de otra manera. Para ell@s, el hecho de que esté Braulio aquí, de que estemos junt@s, implica que no tengo mucha necesidad de conocer otra gente. Las relaciones de pareja son muy absorventes, sobre todo para las mujeres, ya que cuando éstas encuentran una pareja estable, se olvidan de resto de las cosas importantes, su vida pasa a convertirse en una vida casera, dedicada "a mis tareas" (en la casa, por supuesto), y a muchas de ellas ni siquiera les permiten trabajar (como la mujer de Pedro, el chico con el que trabaja Braulio en Los Criques).
Así que para ellos es muy complicado entender mi necesidad de amistades, de gente con la que hablar, con la que compartir, con la que tomarme un café, salir de la casa... Creen que tengo esa gente en la casa, pero no, yo lo que quiero es tener una vida a parte de esta, de la casa color papaya, poder desconectar cuando me aburro, cuando la morriña me ahoga, cuando me muero por un bico de mi ama...
Pero aquí es diferente.

Y logré acostumbrarme a ello, porque sigo viva y aún no me volví!!!
Pero que sepáis que cualquier día os puedo dar una sorpresa...

Y Braulio, el pobre, es el que me aguanta todos os bajonazos, la mala ostia que se me pone a veces, los cambios de humor...

Mi amiga, la perra de los vecinos

Así que ahora nos hemos planteado aprovechar el tiempo al máximo viajando, porque nos queda relativamente poco tiempo aquí y estamos decidid@s a aprovecharlo.
Empezaremos la próxima semana en Nicaragua. Nos vamos a celebrar el 30 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista. Iremos a Granada y Managua y creo que va a ser una experiencia increíble. Es una fecha muy especial y espero que podamos hablar con mucha gente, que nos cuenten muchas cosas y aprender un montón (para que después lo pueda escribir aquí, je, je).
Y después intentaremos ir a Mexico (a Chiapas y Oaxaca) y bajar hasta Guatemala...

Bueno, pues volviendo a Papaturro.
Allí pasamos tres días muy tranquilos (menos por las picaduras de los zancudos, que menuda sangre más deliciosa que debo tener, porque sólo en el culo tenía más de 30 picotazos)
Nos hospedamos en un centro ecológico que se llama los Guatusos. Es muy, muy bonito, muy tranquilo y se pueden hacer diferente actividades.


Puesto fronterizo

Nosotr@s hicimos un tour por la selva, que tiene una zona en la que hay unos puntes colgantes desde los que ves el río Papaturro, las palmeras, se escuchan los gritos de los congos... impresionante. Además también nos llevaron a un criadero de cocodrilos y caimanes, a un jardín de orquídeas y a un mariposario. Muy, muy bonito.



Y también hicimos un recorrido en kayak por el río hasta el lago Nicaragua. Increíble...
Todo el camino es precioso, se pueden observar un montón de aves (sobre todo garzas), las iguanas, que se tiran desde las ramas de los árboles al río al escuchar nuestras voces y lo mejor de todo... había caimanes!! pero no vimos ninguno, por suerte para mi y por desgracia para Braulio, que le hacía ilusión verlos (...).


Además de todas estas cosas pudimos disfrutar de una comida riquísima, sin culantro... Queso, patacones, frescos riquísimos de frutas que ni sabía que existían...

Ah! Y pudimos ver la rana de ojos rojos (que yo ya había visto, pero Braulio aún no y se puso como loco!). La verdad es que es impresionante... y cuesta encontrarla!! ya que es una rana nocturna, pero tiene un cantar muy característico.


Además de Papaturro fui un par de veces a Los Criques, a visitar a Braulio (a ver si lo convenzo un día para que escriba él una entrada, que tiene muchas más cosas que contar, ah! y por cierto, en la página del coto hay unos artículos muy interesantes que está escribiendo, además del resto de la página, que creo que es una de las mejores del Ribeiro, muy completa y muy, muy actualizada. Descubridlo por vosotras mismas: http://cotodofrade.wordpress.com/ )

A casiña do Braulio

Y otro día nos fuimos a comprar tilapias (que es un pez de la especie de las pirañas) para comer e hicimos una barbacoa.
Las compramos en un centro agroecológico que hay como a unos 200 m de la casa. Estaba riquísimo y no os perdáis el estilazo que tenía Braulio limpiando los peces... (que por cierto, nos los dieron vivos y los mataron dándole con un palo en la cabeza...).


Bueno, y ya me despido por hoy... el próximo día os hablo de nuestro viaje a Panamá. Y hoy le quiero enviar un bico muy, muy grande a Amparo y la ama de Arantxa,que están pachuchiñas... Mil beijinhos deses que curan!!!


Abur
!